- Publicidad -

Australia — Los australianos tienden a mostrar su enfado cuando el mundo se obsesiona con el peligroso reino animal de ese país, incluyendo a sus serpientes mortales (las más mortíferas del mundo), sus pequeñas y tóxicas arañas y, por supuesto, sus medusas que provocan infartos.

El lunes, sin embargo, incluso los australianos más enfadados con esa obsesión extranjera se quedaron boquiabiertos y maldijeron a las misteriosas criaturas que se comieron la piel de las piernas de un adolescente de Melbourne.

Algunas fotos muy gráficas de sus tobillos se esparcieron por las redes sociales.

Hay un tuit que dice: “Piojos de mar se deleitan con los pies de un chico en la playa en la costa de Melbourne (Australia)”.

El adolescente de 16 años, Sam Kanizay, dijo que solo había querido mojar sus adoloridas piernas en la playa Dendy Street, en Brighton, después de un partido de fútbol. Cuando salió del agua, media hora después, brotaba sangre de sus tobillos.

Los doctores y científicos dijeron que la severidad de las heridas los había dejado perplejos.

La teoría más aceptada señala que al parecer Sam se convirtió, sin darse cuenta, en el almuerzo de hambrientos piojos de mar, también conocidos como isópodos marinos, un grupo de crustáceos que son la versión marina de las cochinillas o bichos bola que habitan los jardines de muchas personas. En general, los piojos marinos son parásitos de los peces. Cuando muerden a los humanos, normalmente solo dejan pequeños pinchazos que pueden parecer una irritación.

El padre de Sam, Jarrod Kanizay, decidió investigar y lanzó un trozo de filete crudo al agua en el sitio donde su hijo sufrió el ataque. Publicó un video del resultado: cientos de minúsculas criaturas marinas dándose un banquete con la carne.

Sin embargo, no todos están convencidos de que se haya atrapado al verdadero culpable.

Alistair Poore, un profesor adjunto de la Universidad de Nueva Gales del Sur, dijo que los animales del video no eran piojos marinos, sino otro grupo de pequeños carroñeros llamados anfípodos que, según se sabe, no muerden a los humanos.

“Puedes atraer a muchos animales del mar con carne fresca”, dijo Poore. “Aunque sea interesante, en mi opinión no comprueba que hayan sido los que le mordieron las piernas”.

Poore dijo que dudaba que esta fuera una cepa particularmente agresiva de piojos marinos, pero que sospechaba que podría haber una cantidad mucho mayor de la normal en esa zona, algo que podría ser el resultado de la presencia de muchos peces muertos ahí.

Aunque se informó sobre un ataque de piojos marinos similar a otro adolescente en una playa cercana en 2015, Poore indica que los piojos marinos viven por todo el mundo: “No es algo particular de Australia”.

“Se trata de una historia fascinante que muestra que hay animales en las zonas urbanas; no vivimos totalmente separados de la naturaleza”, dijo Poore. “Así como hay mosquitos y sanguijuelas terrestres que pican a los humanos, lo mismo sucede en el océano”.

Comentarios

comentarios

- Publicidad -