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En los espacios públicos cerrados, en los que todos convivimos a diario, es exigible un mínimo de educación para que no se imponga la barbarie. A nadie le gusta viajar en un vagón de metro en el que alguien pone la música a todo volumen, subir a un autobús lleno de vómito o entrar en una biblioteca en la que un grupo de estudiantes no hace más que vociferar.

Pero si hay un espacio público en que la convivencia es más difícil este es sin duda la cabina de un avión. Desde que esperas en la puerta de embarque hasta que recuperas tu maleta estarás rodeado de decenas de personas que tratan de entrar y salir del avión lo antes posible y que, en muchos casos, ni siquiera caben del todo en sus asientos. En escenarios como este la buena educación es fundamental, y no siempre está presente.

Un usuario de ‘Quora’ ha preguntado a las azafatas y viajeros experimentados que utilizan la red social cuáles son las cosas que nunca se deben hacer durante un vuelo. Y todos coinciden en los mismos puntos.

1. Bloquear el pasillo durante el embarque

Todos lo hemos visto en más de una ocasión. Uno de los pasajeros se detiene frente a su asiento, se quita el abrigo, abre la maleta y empieza a sacar un libro, el iPod, una botella de agua… El resto del pasaje tiene que esperar a que haga sus gestiones y, cuando parece que por fin va a sentarse, no es capaz de colocar su maleta y molesta a todo el mundo para que quepa en otro sitio.

Como explica Nuralia Mazlan, azafata de JetBlue Airways, “si necesitas tu almohada para el cuello, un antifaz, libros, los tapones, los auriculares, el portátil, el set de maquillaje… por favor, cógelos cuando todo el mundo se haya sentado y no mientras una larga cola de pasajeros trata de llegar a sus asientos. Mejor aún, hazlo antes de entrar en la cabina”.

Andrew H. Karp, un experimentado viajero que asegura haber recorrido más de 1,75 millones de millas aéreas, recomienda colocar todo lo que necesitas durante el vuelo en una bolsa de plástico antes de embarcar. “Cuando llegues a tu sitio coloca la bolsa en tu asiento o (rápidamente) donde van a estar tus pies”, apunta. “Coloca tu equipaje de mano, coge la bolsa y SIÉNTATE. Entonces puedes ordenar tus cosas”.

2. Molestar a la tripulación en el embarque

Esto parece una obviedad, pero sobre todo durante el embarque y desembarque mucha gente se pone nerviosa y descarga su ira (y su mezquindad) sobre los asistentes de vuelo u otros pasajeros.

“Si tienes problemas pide las cosas de forma educada”, explica Mazlan. “El embarque es la hora punta en la que todo el mundo está haciendo demasiadas cosas a la vez. No estamos solo para servirle a usted, sino a muchas otra personas: el personal de tierra, los tripulantes de cabina, los encargados del ‘catering’, los ingenieros, etc. Todos tenemos la mecha corta en esta situación, y dado que la puerta todavía no está cerrada, recuerda que es muy fácil para nosotros llamar a los guardias de seguridad y echar del avión a cualquier pasajero problemático”.

Jon Green, otro usuario de ‘Quora ‘que asegura realizar vuelos transatlánticos con frecuencia, recuerda algo que todos deberíamos tener presentes: la responsabilidad primaria de la tripulación es la seguridad. “Servir comida y bebida, o hacer que tu viaje sea más cómodo, son cosas que hacen cuando no se están preocupando por tu seguridad”, apunta. “Así que no hagas su vida demasiado difícil, o puede que te traten como una amenaza a la seguridad (que es lo que eres, ya que les estás impidiendo hacer aquello por lo que se les paga)”.

3. Colocar tu maleta en la otra punta del avión

Al igual que hay conductores que se saltan la cola que se forma en la salida de una autopista para colarse unos metros más adelante, hay pasajeros que meten su maleta en el primer hueco que ven (preferiblemente cerca de la salida) para asegurarse un sitio y no tener que cargar con ella hasta su asiento.

“Es maleducado, desagradable y dificulta las cosas tanto al inicio como al final de vuelo para los pasajeros que están sentados en la parte delantera del avión”, apunta Karp.

Otra modalidad de este comportamiento consiste en querer tener tu maleta justo donde está tu sitio, algo que no es siempre posible. Hay pasajeros que deciden que tienen su hueco reservado y extraen la maleta de otros pasajeros para colocar la suya. Si no encuentras sitio pide amablemente a las azafatas que te ayuden.

4. Tratar de salir del avión lo antes posible

“Caballero, sé que tiene que estar en algún sitio. Sé que necesita estar en otro sitio. Sé que puede ver que la señal del cinturón de seguridad sigue encendida. Entonces ¿por qué se levanta antes de que se apague?”, se pregunta la azafata de JetBlue Airways. “Sé que está ansioso por salir del avión. Yo también, especialmente si es mi último vuelo, pero si tengo un pasajero lesionado a bordo su salud puede estar en peligro porque este otro pasajero se niega a obedecer los reglamentos y en su lugar opta por ser egoísta. ¿Qué pasa si el capitán frena repentinamente durante el rodaje por la pista? Vas a ser lanzado (o sacudido) hacia adelante. Esto no es lo ideal para mí tampoco, ya que casi es medianoche y también tengo que llegar a casa”.

Obviar la señal del cinturón de seguridad tras el aterrizaje no solo es peligroso por motivos de seguridad, además es desconsiderado con el resto del pasaje, que espera tranquilamente a que la gente vaya saliendo del avión. Como apunta Karp, es muy molesta la gente que empuja al reto de pasajaros para salir el primero, sin tener en cuenta que otras personas pueden estar perdiendo una conexión o, sencillamente, tienen derecho a abandonar la cabina sin andar a codazos.

5. No hagas nada “inmoral”

La última reprimenda de Mazlan está dirigida a todos los Melendi del mundo. Y a todos los miembros del Mile High Club… “Un avión no es tu habitación”, apunta la azafata. “Estar demasiado borracho o demasiado lo que sea que moleste al resto no es agradable”.

Green recuerda que tampoco es buena idea emborracharse antes de subir al avión, pues la presión baja de la cabina y el nivel de oxigeno hace que los efectos del alcohol sean más fuertes que en tierra.

Tampoco es buena idea ver porno, obligar al resto de pasajeros a escuchar tu música o hablar a gritos. En definitiva, todas aquellas cosas que pueden molestar a las personas que te rodean.

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